viernes, 4 de septiembre de 2009

¿Cómo están los derechos humanos de las mujeres?


El Equipo Latinoamericano de Justicia y Género presenta un libro que recopila los avances y deudas sobre género y derechos Humanos de las mujeres desde el 2005 al 2008. Se lanzará al público el próximo 7 de septiembre. Ofrecemos una síntesis.
El lanzamiento del Informe sobre Género y Derechos Humanos (2005-2008). Vigencia y respeto de los derechos de las mujeres en Argentina (Editorial Biblos) será el lunes 7 de septiembre a las 18.30 hs. en el Auditorio Principal del Goethe-Institut de Buenos Aires, Corrientes 319 -1er Piso.
Este libro presenta y analiza información actualizada sobre la situación de las mujeres en la Argentina, la legislación vigente y las políticas públicas, en distintas áreas que resultan primordiales para conocer la situación de los derechos humanos de las mujeres que residen en nuestro país. La investigación fue desarrollada por ELA-Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, y tomó como punto de partida los tratados internacionales de derechos humanos y las recomendaciones dirigidas al Estado argentino por distintos comités de seguimiento de estos tratados, en particular el Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y el Comité sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC).
El Informe sobre Género y Derechos Humanos se organiza en ocho capítulos. Cada uno está dedicado a una temática específica y ofrece diversos elementos para evaluar, reflexionar e interrogarse acerca de los derechos humanos y la situación de las mujeres en la Argentina. En cada caso, se muestran los avances efectuados en cada área, las necesidades y demandas pendientes y los temas que deberían estar en la agenda pública de manera urgente. Así, la perspectiva de género permite ver en cada problemática abordada las condiciones de desigualdad y discriminación que enfrentan las mujeres y determinados grupos poblacionales.
Capítulo 1: Los derechos humanos de las mujeres. El relevamiento muestra la deuda pendiente del Estado argentino en relación con las obligaciones contraídas a partir de la ratificación de los tratados y convenciones internacionales de derechos humanos y, en particular, con las obligaciones asumidas a partir de las recomendaciones de los comités de seguimiento de esos tratados. Por eso, el problema central sigue siendo la lucha por la vigencia efectiva de esos derechos, antes que su reconocimiento normativo.
Capítulo 2: Participación de las mujeres en cargos públicos. El trabajo pone en evidencia que a pesar de los avances de las mujeres en el Congreso de la Nación –a partir de la 'Ley de cupo', sancionada en 1991–, no se registra una presencia significativa de mujeres en los cargos de decisión del Poder Ejecutivo y Judicial, dentro del Congreso, las mujeres ocupan escasos cargos de poder (aunque se identificaron algunos cambios prometedores) y con la notable permanencia de patrones masculinos en la cultura interna del Congreso, lo cual es un obstáculo al poder de acción y participación de las mujeres en la toma de decisiones dentro del Poder Legislativo.
Algunas cifras:
Mientras que en el Congreso Nacional las mujeres superan el 30%, en sólo 12 legislaturas se cumple la Ley de Cupo. En lo que a los Poderes Poder Ejecutivo y Judicial se refiere la situación es todavía más alarmante: en tan sólo el 10% de los municipios de la Argentina gobiernan mujeres y en las cortes supremas provinciales y nacionales sólo hay un 20% de mujeres.
Capítulo 3: El derecho al trabajo y la ocupación de las mujeres. El trabajo muestra que la persistencia de las situaciones de discriminación en el mercado laboral en la Argentina es alarmante. Además, para las mujeres los problemas están vinculados con el momento de ingresar a un empleo, sino que perduran a lo largo de toda su trayectoria, debido a situaciones de discriminación laboral y mecanismos de segregación vertical y horizontal.
Algunas cifras:
El trabajo doméstico representa el 31% del trabajo femenino en el sector privado, cifra que supera el 40% en las provincias del Noreste argentino. En paralelo, la brecha salarial entre mujeres y varones sigue en aumento: en 2006, el ingreso de las mujeres alcanzaba sólo al 70% del ingreso de los varones.
Capítulo 4: Salud y derechos sexuales y reproductivos en la Argentina. Una de las conclusiones más alarmantes que ofrece el capítulo es cómo la distribución desigual de los recursos entre las regiones se pone de manifiesto también en la cobertura de la salud de la población, que muestra grandes disparidades regionales, tanto en términos de acceso al sistema como en la baja calidad del servicio. Las dos grandes deudas nacionales son la reducción de la tasa de mortalidad materna e infantil, pero ellas no podrán ser abordadas hasta que no se resuelva adecuadamente la falta de acceso a métodos anticonceptivos y al aborto, en condiciones legales y seguras, respetando los derechos humanos de las mujeres y los compromisos contraídos internacionalmente.
Los datos cuantitativos más relevantes son los siguientes: El 68% de las mujeres menores de 50 años, que componen el 20% de la población más pobre, no tiene cobertura de salud paga.32 adolescentes de cada mil son madres, pero esta cifra asciende a 44 en el Chaco.La tasa de mortalidad infantil nacional bajó de 7/oo (1980) a 4.8/oo (2006); pero en el NEA bajó de 11.8 a 10.3/oo solamente. El 29% de las muertes maternas se produce por complicaciones derivadas de aborto. El 50% de los partos en todo el país es de madres sin cobertura paga de salud, llegando al 77% en Santiago del Estero pero solo al 20% en Tierra del Fuego.En 2004, los diagnósticos de VIH correspondían a mujeres en un 42%, y de ellas el 80% se debían a transmisión por vía sexual en relaciones heterosexuales.
Capítulo 5: Violencia contra las mujeres. La Argentina no cuenta con estadísticas generales que permitan conocer las dimensiones y tipos de violencia que afectan a las mujeres, ya sea que se trate de violencia familiar, violencia laboral, violencia sexual o distintas formas de la trata de personas.
En la Argentina, como en otras regiones de América Latina, el tema no pasa por consagrar derechos, sino por protegerlos para impedir que –a pesar de las declaraciones solemnes– estos sean continuamente violados. Esta es todavía la gran asignatura pendiente. La existencia de la ley como una herramienta de acción por sí sola no basta. Sin una política pública de prevención y erradicación de la violencia que complemente, oriente y brinde sentido, la ley carece de contenido.
Algunas cifras:
En la Argentina, dos mujeres mueren víctimas de violencia doméstica cada 5 días.Según datos relevados por la Cámara Nacional en lo Civil de la Ciudad de Bunoes Aires, el 75% de las víctimas de violencia familiar eran mujeres en 2005; un año después, en 2006, esa cifra habría disminuido al 58% debido al aumento de las víctimas menores de edad. En la provincia de Buenos Aires durante 2007, en el 96% de las denuncias por abuso sexual los denunciados son varones y en el 89% las víctimas son mujeres.
Capítulo 6: El derecho a la educación, a la igualdad de oportunidades, y al desempeño científico y tecnológico de las mujeres. Se constata que no existen diferencias de género significativas en materia de acceso; pero las diferencias aparecen fuertemente relacionadas con el nivel socioeconómico de los hogares de los que provienen niños, niñas y adolescentes. Son los sectores más pobres de la sociedad los que tienen mayores dificultades de ingreso y permanencia en el sistema educativo.
Existe todavía 'la ilusión de la igualdad del sistema educativo argentino' que frecuentemente opera como un obstáculo para difundir la idea de que, más allá de que las mujeres hayan accedido al sistema educativo, hay otros problemas de fondo sobre los cuales es imperioso trabajar, en particular, las múltiples maneras en que el sistema educativo reproduce desigualdades.
Algunas cifras:
En Jujuy, el 2.8% de los varones son analfabetos pero la cifra a 6.6 en las mujeres. En Salta, las proporciones son 3.8% y 5.5% respectivamente.En la ciudad de Buenos Aires, la oferta de establecimientos educativos públicos de nivel inicial representa solo el 32% del total existente.En 2006, el 63% de los jóvenes de los hogares pobres no terminaron el nivel medio, mientras que ese porcentaje es del 27% en el caso de los jóvenes provenientes de hogares sobre la línea de pobreza.Los adolescentes con necesidades básicas insatisfechas tienen un 70% más de probabilidades de desertar de la escuela media que quienes viven en hogares no pobres.El 63% de los docentes con cargo de ayudantes de primera en universidades nacionales son mujeres, mientras que en los cargos máximos de titular son mujeres solo el 39% (dedicacion exclusiva).
Capítulo 7: Familias y autonomía de las mujeres. En las últimas décadas, las familias han atravesado distinta clase de transformaciones en nuestro país. Por ejemplo, ha aumentado la cohabitación como forma de entrada en la primera unión; se ha retrasado la edad del matrimonio; han crecido las rupturas conyugales voluntarias; se ha reducido el tamaño medio de las familias y, en particular, han crecido las familias monomaternales y la jefatura femenina.
En este contexto, cobra relevancia que las políticas públicas en general, y las políticas asistenciales en particular, reconozcan la heterogeneidad de los hogares y la diversidad de los arreglos familiares existentes, de modo que sean los programas sociales los que se adapten a la pluralidad de familias y no a la inversa.
Dadas estas transformaciones familiares y la inercia de respuesta del Estado, deberían promoverse medidas de conciliación entre el trabajo productivo y el reproductivo, donde se piensen estrategias novedosas que incluyan a todo tipo de familias y a las diversas necesidades de sus miembros, pero especialmente a las familias monomaternales.
Algunas cifras:
Según datos nacionales, en 2006 el 31% de los hogares tenía jefatura femenina.• En 2001, en las localidades de más de 5000 habitantes, el porcentaje de hogares unipersonales era del 13.8% y los multipersonales, del 86.2%. Entre estos últimos, los hogares conyugales eran el 78.7% y los no conyugales, el 7.5%.• En 2003, las uniones civiles homosexuales eran el 73% y las heterosexuales, del 27%. Sin embargo, en 2007, las uniones civiles heterosexuales llegaron al 79%.
Capítulo 8: Migrantes, pueblos originarios y géneroEste capítulo describe la desfavorable situación económica, política, social y jurídica de ambos grupos y muestra que la promesa de igualdad y de pleno acceso a la ciudadanía para ellos está lejos de haberse cumplido, a pesar de las normas nacionales e internacionales que el Estado argentino se encuentra obligado a respetar.
Además, el trabajo deja en evidencia que etnia y género son elementos determinantes en la estratificación ocupacional, en la estructuración de las oportunidades sociales y en la distribución de beneficios materiales y simbólicos.
Algunas cifras:
En 2005, el 53% de los inmigrantes internacionales residentes en el país eran mujeres. Entre los provenientes de países limítrofes la proporción llega al 58%.El 65% de los inmigrantes de países limítrofes no tiene cobertura de salud. El 80% de las mujeres inmigrantes asalariadas no registra aportes jubilatorios.La tasa de analfabetismo en la población indígena de más de 10 años es del 9% y trepa al 30% para los guaraníes en Misiones, siendo mayor el porcentaje entre las mujeres (la tasa nacional es 2.6%).
Artemisa Noticias

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